La crisis sanitaria en el medio rural aragonés, en particular en Ejea y la comarca de Cinco Villas, no es una sorpresa para nadie que haya seguido la situación en los últimos años. Lo que sí es sorprendente, y desde luego indignante, es la manera en que ciertos grupos políticos parecen haber decidido aprovecharse de esta problemática para apropiarse de un protagonismo que no les corresponde. Me refiero, concretamente, a los grupos municipales del PSOE e Izquierda Unida (IU), que ahora, con banderas y eslóganes en mano, exigen soluciones inmediatas a un problema que ellos mismos fueron incapaces de resolver cuando tuvieron la oportunidad.
La aprobación reciente en el Ayuntamiento de Ejea de una propuesta institucional en apoyo a los profesionales sanitarios del Centro de Salud es un gesto que, en apariencia, buscaba la unidad de “todos los grupos políticos” en defensa de la sanidad pública rural. Sin embargo, basta con rascar un poco para ver cómo esta situación está siendo instrumentalizada para beneficio político. Es indiscutible que la falta de médicos en las zonas rurales es una cuestión endémica, que se agrava con el tiempo y que afecta gravemente a la población que depende de esos servicios. Pero lo que resulta verdaderamente lamentable es que los mismos que gobernaban cuando el problema surgió ahora se presenten como abanderados de su solución.
Hace un año, con otro partido en el Gobierno de Aragón, la misma crisis sanitaria ya estaba en su punto álgido. La respuesta entonces fue un «parche»: médicos en su último año de residencia (MIR) fueron enviados de forma provisional al Centro de Salud de Ejea. Una solución a corto plazo que, como era previsible, no atacaba las raíces del problema. Los jóvenes médicos, tras completar su formación, optaron por marcharse a destinos más atractivos y menos precarios, dejando el centro bajo mínimos. El resultado es que Ejea y su zona de influencia ha estado al borde de una situación crítica, con el Centro de Salud amenazado por la falta de médicos suficientes para atender a la población.
LA PARADOJA SANITARIA EN EJEA: QUIENES NO RESOLVIERON EL PROBLEMA, AHORA EXIGEN SOLUCIONES

La cuestión de fondo es que el problema no es nuevo. Ha habido tiempo y, sobre todo, oportunidades para tomar medidas estructurales que pongan fin a la precariedad sanitaria en las zonas rurales. No obstante, lo que se hizo en el pasado fue «salvar los muebles» con soluciones temporales, probablemente para evitar que el escándalo sanitario afectara a las elecciones autonómicas. A día de hoy, esa estrategia ha quedado al descubierto: un parche no sirve cuando la herida sigue abierta.
Y ahora, los grupos que durante su gestión no supieron o no quisieron tomar medidas adecuadas, se colocan en la primera línea de la reivindicación, exigiendo al actual gobierno del PP lo que ellos no pudieron cumplir. No deja de ser irónico ver cómo los mismos que contribuyeron a la situación actual se presentan ahora con pancartas y eslóganes a favor de la sanidad pública rural, reclamando «soluciones ya». Es una jugada política que no engaña a nadie: el protagonismo ha superado al concepto. Los eslóganes son llamativos, pero vacíos si no van acompañados de propuestas realistas y viables.
Por supuesto, el actual Gobierno de Aragón, encabezado por el Partido Popular, también tiene su responsabilidad en la gestión de esta crisis, pues llevan un año en el poder y el problema tiene que resolverse. Pero el espectáculo al que asistimos en el ámbito municipal es grotesco. Los mismos actores que fracasaron en dar una respuesta contundente cuando gobernaban ahora se colocan en la tribuna para exigir lo que ellos no hicieron. No se puede más que criticar esta «apropiación indebida» del protagonismo, donde parece que lo importante no es solucionar el problema, sino aparecer como los salvadores en un escenario que ellos mismos contribuyeron a crear.
EL PROBLEMA ES ESTRUCTURAL
El problema de fondo sigue siendo la falta de una estrategia a largo plazo para garantizar una sanidad pública de calidad en el medio rural. La precariedad de los contratos, la falta de incentivos para que los profesionales médicos se establezcan en zonas rurales y la falta de inversión en infraestructuras son cuestiones que no se resuelven con parches ni con eslóganes. Los ciudadanos de Ejea y de toda la comarca de Cinco Villas merecen mucho más que una pugna política entre siglas. Necesitan una solución real y efectiva.

Es tiempo de que los partidos dejen de lado las campañas oportunistas y trabajen en conjunto para solucionar un problema que afecta gravemente a la población. La sanidad pública no puede ser una moneda de cambio en las luchas partidistas. Al final del día, quienes sufren las consecuencias de estas apropiaciones políticas son los ciudadanos, que siguen viendo cómo su Centro de Salud puede llegar al borde del colapso mientras los responsables de esta crisis se disputan el protagonismo.
Hay que preguntarse que han hecho los politicos en estos últimos 30 años para hacer el pueblo tan poco deseable. Lo demás es solo propaganda que no va a ningún sitio, y si viene del psoe aun tiene menos valor
Pobre Ejea, lo que fue y en lo que la han convertido nuestros dirigentes, no creo que la sanidad vaya a mejor, cuesta mucho dinero y aquí solo se ha promocionado las inversiones de poco valor, disfruten del matadero y lo que lo acompaña
Los pueblos que no cambian mueren, es una ley de vida
El primer palo en la rueda fue la ampliación de la residencia e ancianos, con eso impiden el crecimiento del hospital, el primer paso para desmontarlo
Completamente de acuerdo, gracias por su comentario
Los que han creado el problema son los que pagan el autobus para ir protestar a Zaragoza, cuadrilla de hipocritas