Modernización versus tradición

En el corazón agrícola de Ejea de los Caballeros se libra una batalla crucial entre la tradición y un modelo de modernización que amenaza con cambiar para siempre el tejido agrario del municipio. La Plataforma Ciudadana de Afectados por el Cambio del Sistema de Riego, integrada por pequeños agricultores y propietarios, se enfrenta a la Comunidad de Regantes nº V de la Comunidad General del Canal de Bardenas, que impulsa un ambicioso y controvertido proyecto de modernización de riegos.

La propuesta consiste en sustituir el tradicional riego por inundación, que ha sostenido las cosechas durante décadas, por un sistema más sofisticado: una red de tuberías que llevaría el agua hasta hidrantes en cada parcela, permitiendo el riego por aspersión o goteo. Desde la Comunidad de Regantes nº V se defiende esta modernización como una solución para mejorar la viabilidad económica de las explotaciones, aumentar su rentabilidad, optimizar el uso del agua y facilitar las labores agrícolas. Sin embargo, esta visión contrasta con la realidad de muchos pequeños agricultores que se enfrentan a costes desorbitados para implementar el nuevo sistema.

Para muchos comuneros, el coste de esta modernización es simplemente inasumible. La necesidad de hipotecar fincas y otros bienes patrimoniales para financiar la obra es una carga que amenaza con expulsarlos del sistema agrícola. Según denuncian los miembros de la Plataforma, lo que comenzó como un proyecto para hacer más eficiente el riego podría terminar concentrando las tierras en manos de grandes terratenientes y fondos de inversión, destruyendo el tejido agrario que durante generaciones ha sustentado a las familias de la zona.

El apoyo institucional y el «mundo al revés»

Uno de los aspectos más polémicos de este conflicto es el posicionamiento del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros, liderado por una coalición de socialistas del PSOE de Ejea e Izquierda Unida. Ambos partidos, tradicionalmente asociados con la defensa de los derechos de los más vulnerables y la protección del medio rural, han decidido apoyar la modernización del sistema de riego, un proyecto que, según denuncian los miembros de la Plataforma Ciudadana de Afectados, está diseñado a medida de grandes propietarios y fondos de inversión.

La Plataforma considera que este apoyo institucional no solo contradice los principios ideológicos de los partidos gobernantes, sino que pone en riesgo el modelo social y económico que históricamente ha caracterizado al municipio. Durante los años sesenta, la llegada de los riegos del Canal de Bardenas supuso un hito transformador: se redistribuyó la tierra entre más de mil nuevos colonos, lo que permitió la creación de un tejido agrario diversificado y sostenible. En cambio, el modelo actual de modernización, al exigir inversiones desorbitadas que los pequeños agricultores no pueden asumir, podría desmantelar esa base social.

Según los afectados, este cambio supone una «descolonización» del campo ejeano. Las fincas que hasta ahora habían pertenecido a familias trabajadoras y colonos se verán abocadas a la venta o el alquiler, consolidando un modelo de concentración de tierras que favorecerá a terratenientes y grandes capitales. Para muchos, este resultado es un «mundo al revés»: un gobierno que debería priorizar el bienestar de los pequeños agricultores está favoreciendo una dinámica de expulsión y precarización del medio rural.

Las críticas al Ayuntamiento no solo se centran en su apoyo a la modernización, sino también en lo que los comuneros perciben como un doble discurso. Mientras en otros foros los gobernantes locales defienden la necesidad de frenar el despoblamiento rural y garantizar el desarrollo sostenible, en este caso avalan un proyecto que, según los afectados, contribuirá precisamente a vaciar las áreas agrícolas de Ejea. Las palabras y promesas de protección al medio rural parecen desvanecerse ante las presiones económicas y políticas vinculadas a la modernización.

La Plataforma señala además que esta postura institucional responde a intereses que no representan a la mayoría de los comuneros, sino a un grupo reducido con mayor capacidad económica para asumir los costes del cambio. El resultado es un modelo de desarrollo agrario que beneficia a unos pocos en detrimento de la comunidad, consolidando desigualdades en lugar de corregirlas.

El impacto en el territorio y la sociedad

Más allá de las cifras y los argumentos técnicos, lo que está en juego es el futuro de una forma de vida. El abandono del sistema tradicional de riego por inundación, ya existente y operativo, y su sustitución por un modelo costoso y complejo, podría tener consecuencias irreversibles. No solo se perdería una tradición agrícola profundamente arraigada, sino que también se desmantelará el tejido socioeconómico que ha sido el alma de Ejea durante generaciones.

Los miembros de la Plataforma insisten en que no se oponen al progreso ni a la innovación, pero reclaman un modelo más inclusivo y sostenible, que no sacrifique a los pequeños agricultores en el altar de la modernización. Proponen alternativas como una implementación gradual, ayudas públicas más significativas o la revisión del proyecto para ajustarlo a las necesidades y posibilidades reales de los comuneros.

Otro elemento clave en esta narrativa de «mundo al revés» es el papel que podrían jugar los fondos de inversión y los grandes terratenientes. Según los miembros de la Plataforma, la concentración de tierras es una de las consecuencias más probables de este proyecto, ya que muchos pequeños agricultores se verán obligados a abandonar sus parcelas ante la imposibilidad de financiar el nuevo sistema de riego. Esta dinámica abre la puerta a que las tierras sean adquiridas por grandes capitales, transformando la estructura del campo ejeano en una en la que predominan grandes explotaciones intensivas controladas por pocos actores.

Una llamada a la reflexión y al diálogo

Desde ASIEJEA, se hace una llamada a los integrantes de la Plataforma, al Ayuntamiento de Ejea y a la Comunidad de Regantes nº V que reconsideren las posturas enfrentadas sobre este proyecto. Es esencial buscar soluciones que preserven el equilibrio entre la modernización necesaria y la protección de los pequeños agricultores, evitando que Ejea se convierta en un ejemplo más del abandono del mundo rural. Modernizar no debe ser sinónimo de excluir. El progreso no puede construirse a costa de las familias que han sostenido durante décadas la riqueza agrícola del municipio.

La lucha de la Plataforma Ciudadana de Afectados no es solo por el agua o la tierra; es una lucha por la dignidad, por la justicia y por el futuro de un pueblo que se resiste a desaparecer. En este contexto, se hace un llamamiento a la unidad de todos los ejeanos para defender un modelo de desarrollo más justo, sostenible y solidario. Porque el progreso no debe ser a costa de los más débiles, sino con ellos y para ellos; en fin, para todos nosotros.

3 comments
  1. Pero esto no se había terminado con la incorporación de 2 concejales de izquierda unida, o también están por la modernización en la foto hay un hombre que está vinculado a una concejala de iz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts
Footer Design